Hace años comencé un blog con una entrada cuyo título era exactamente igual a éste, Happy blogging!

Hoy también es Happy porque me ilusiona este nuevo proyecto que comienzo, y que se empezó a construir conmigo desde muy pequeñita. Enseguida aprendí a disfrutar del ritual de la lectura, que para mí es mucho más que leer: elegir un libro porque te enamoras de su portada, de su título, o de su disposición en el estante; ver y estudiar la portada, la contraportada y la sinopsis; imaginar de qué tratará y qué sensaciones me deparará; abrirlo y ¡oh! ¡Olerlo!; sumergirte en su historia y en sus personajes; y pensar, imaginar, idear. Cada libro que leo es una ventana abierta a la concepción de nuevos proyectos que planean en mi mente.

Uno de esos libros me llevó a decidir que quería escribir el mío propio (está en proyecto, lo juro). Otro me enseñó a mirar con ojos artísticos que todo lo que me rodea puede ser inspiración. Y otro me animó a compartir con los demás dos de mis grandes aficiones: leer y escribir.

Y aquí es donde aparece el blogging! Porque ese camino que comencé hace años con el cuento de “La vieja del zapato” (y que no he sido capaz de volver a encontrar en ningún sitio) llega hoy a uno de sus destinos: este blog. Quiero compartir con vosotros mi opinión acerca de lo que voy leyendo y lo que cada libro despierta en mí: pensamientos, historias, sensaciones… Pero lo más importante es que demos vida entre todos a este pequeño proyecto; por favor, no dejéis de contarme qué os dicen los libros. ¡No dejéis de inspirarme!

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