La luz que no puedes ver tiene luz, y además se puede apreciar en cada página. Dos historias paralelas contadas desde el punto de vista de una niña, Marie Laure, y un niño, Werner, a través de los cuales vivimos el antes y el durante de la que más tarde fue conocida como la Segunda Guerra Mundial.

Esta obra ganó el premio Pulitzer en el año 2015 y tiene críticas buenísimas de todas partes del mundo. Antes de escribir mis artículos me gusta revisar otras reseñas para ver cuánto coincide, o no, mi punto de vista (lo sé, ésta es la segunda reseña que publico, pero siempre me gusta leer otras opiniones); creo que el 90% de lo que he visto es todo positivo. Sin embargo, aunque es una historia emotiva y emocionante, bajo mi punto de vista le falta “algo de sal”. Me explico. 

La narración y la descripción están muy cuidadas; en todo momento puedes imaginar cómo es el barrio parisino en el que viven Marie Laure y su padre, o el orfanato de Werner y su hermana Jutta. El hecho de que Marie Laure sea ciega añade, probablemente, necesidad de una descripción más detallada que no hace sino sumar a la historia. El punto de vista infantil, curioso e inocente, también aporta una óptica diferente a la que siempre se ha mostrado en torno a la temática de la Segunda Guerra Mundial.

La forma de ser de los personajes, su forma de ver el mundo y de enfrentarse a él, siempre con valor, es otro de los puntos fuertes de la novela, que hace que sigas con ellos el curso de los acontecimientos.

Sin embargo, todo lo bueno de la narración, la descripción, la historia y los personajes se queda algo cojo en el desenlace. Ambas historias terminan confluyendo (si no lo has leído no te preocupes, no estoy haciendo ningún spoiler); pero esa unión a mí personalmente me supo a poco (o a muy poco). Es como si después de cinco horas de hornear un asado con un olor estupendo se nos quedara seco por no haber echado el último chorrito de vino blanco a tiempo. 

A pesar de ello, mantengo que es una historia “con luz”, diferente y emotiva. Aunque un asado seco, es un buen asado al fin y al cabo. Qué os pareció a vosotros? Os gustó tanto como a la crítica o también os faltó un poquito de sal? 

Lo mejor. Las descripciones de los lugares y la extensión corta de los capítulos que siempre te permite “leer un poquito más”.

Lo peor. La forma en la que confluyen las historias.

Dónde leerlo. Lo mejor es estar relajado para no perder detalle, y por eso éste es un libro de cama. Con capítulos muy cortos, siempre puedes leer “un poquito más”. 

Sinopsis (Fuente Amazon)

Un corazón puro puede brillar aun en la noche más oscura. Y en el más terrible de los tiempos.
Marie-Laure vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de sus mil cerraduras. Cuando, siendo muy niña, Marie-Laure se queda ciega, su padre le construye una perfecta miniatura de su barrio para que pueda memorizarla gracias al tacto y encontrar el camino a casa. A sus doce años, los nazis ocupan París y padre e hija tienen que huir a la ciudad amurallada de Saint-Malo. Con ellos se llevan la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo.

En una ciudad minera de Alemania, el joven huérfano Werner crece junto a su hermana pequeña, cautivado por una rudimentaria radio que ambos encuentran. Werner se convierte en un experto en construir y reparar estos aparatos cruciales para los nuevos tiempos, un talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas.

Siguiendo al ejército alemán, Werner deberá atravesar el corazón en guerra de Europa. Hasta que en la última noche antes de la liberación de Saint-Malo los caminos de Werner y Marie-Laure por fin se crucen. Y sus vidas cambien para siempre.

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