La verdad sobre el caso Harry Quebert, o cómo mantenerte enfrascado en una historia desde la primera palabra hasta la última.

Siempre se ha dicho que la impresión que te causa un libro depende mucho del momento de tu vida en el que lo lees; estoy completamente de acuerdo, y puede que el hecho de que lo leyera en una etapa de descanso y desconexión sea una de las razones (quizá la más importante) por las que simplemente me encantó. Pero además de eso, la historia engancha y eso es un hecho.

Con un dominio absoluto del lenguaje y los diálogos, el escritor Joël Dicker nos muestra la historia de una desaparición a lo largo de tres épocas diferentes, y no carente de intriga, sentimientos y, lo que me parece más importante, sentido del humor.

No voy a negar que el desenlace se enreda un poco al final, no sé si para añadir emoción o más páginas al libro; pero el camino que se recorre hasta llegar a él es todo un ejercicio de maestría en el manejo de los lugares, los personajes y la trama. Puedes encontrar una historia de amor, una historia de egos y una historia de envidias, y todas ellas envueltas en el contexto de una desaparición cuya resolución se alarga treinta años en el tiempo. Algunos personajes merecen mención aparte: El “Formidable” Marcus Goldman (si lo habéis leído entenderéis que le llame así) con su afán de conseguir siempre lo que quiere y la relación de amor-odio que mantiene con su madre es un protagonista bien merecido; su personalidad está tan caracterizada que no es difícil de imaginar incluso físicamente. Lo mismo ocurre con Harry Quebert y Nola Kellergan: reservado y algo uraño el primero; dulce, insistente y muy sorpresiva la segunda.

Otra de las cosas que más llamaron mi atención fue el orden de los capítulos, que en este caso van de atrás adelante. Son esos pequeños detalles de originalidad los que más me gustan, establecen diferenciación con respecto a otras historias similares que hayas podido leer y favorecen que te acuerdes de ellas durante mucho más tiempo. Sin duda un elemento curioso de este libro.

Reconozco que no había leído la primera obra de este autor, pero me ha sorprendido para bien. Espero poder tener entre manos próximamente la segunda parte, “La casa de los Baltimore”, para poder compartir con vosotros mis impresiones y poder reafirmar (o no, pero espero que sí) mi buena impresión. Qué os ha parecido a vosotros? Muchos besos y feliz lectura!

Lo mejor. La forma de hilar la historia en las tres épocas, la descripción de los lugares y las conversaciones entre Marcus y su madre.

Lo peor. El final, un poco enredado.

Dónde leerlo. Es un libro muy fácil de leer, y siempre vas a querer encontrar el momento de poder cogerlo. Aprovechar los viajes en tren es un momento ideal.

 

Sinopsis (Fuente Casa del Libro)

Quién mató a Nola Kellergan es la gran incógnita a desvelar en esta incomparable historia policíaca cuya experiencia de lectura escapa a cualquier tentativa de descripción.

Intentémoslo:

Una novela de suspense a tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire.

En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín.

Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad solo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

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