¿Se puede leer un libro sin parar y decidir tras el final que no te ha gustado? Hasta ahora nunca me había pasado, quedar atrapada por un libro implicaba para mí auténtica devoción por lo que estaba leyendo. Pero con Historia de un canalla he descubierto que existen otras posibilidades y se puede disfrutar de la lectura sin que el argumento, el desarrollo o el final resulten de nuestro gusto.

Historia de un canalla es la última obra de Julia Navarro. Muy alejada de su estilo habitual, la autora nos muestra un protagonista cruel, avaricioso, ambicioso, maltratador y generador de odio a partes iguales que hace un repaso de su vida en el momento en que descubre que sus días se acaban.

Aunque está muy bien escrita, con gran detalle de los lugares, los personajes y las personalidades y vivencias de cada uno, hay tres razones importantes que han inclinado mi balanza personal más hacia el disgusto que hacia la alabanza (ojo, nada que reprochar a la autora que una vez más hace gala del manejo de la pluma en estas páginas).

La primera de todas, y probablemente la que más peso tiene, el protagonista. Thomas Spencer es un hombre malvado, un canalla en toda regla como así lo denomina el propio título del libro. No solamente no quiere a nadie, sino que su maldad innata hace pasar a los que le rodean por situaciones indeseables y al lector por momentos muy desagradables. Me disgusta su maltrato hacia su familia y hacia las mujeres, me aterrorizan las cosas de las que es capaz por lograr lo que desea, y desde luego me genera gran rechazo su forma de hablar y de actuar. Estoy convencida de que ese es precisamente uno de los grandes méritos de Navarro, de la que estoy convencida buscaba despertar estas sensaciones en el lector cuando escribió la obra.

La segunda, es que humildemente considero que hay episodios que no suman a la historia y que bien podrían haber ahorrado un gran número de páginas de relleno. No sé cuántas veces he leído que Thomas Spencer se pasa la noche bebiendo y se despierta borracho en el suelo del salón, o que se da una ducha por la mañana que no consigue despejarle del todo, o que Esther prepara café para desayunar. Es cierto que ofrece un detalle minucioso que favorece la inmersión total en el argumento, pero también es verdad que en ocasiones da la sensación de estar leyendo en el Día de la Marmota.

La tercera y última, las situaciones desagradables que Thomas Spencer provoca o en las que se ve envuelto, y que no en pocas ocasiones me han provocado un halo de “mal cuerpo”. La historia de Lisa o de Yoko son dos ejemplos claros que, si no habéis leído aún, comprenderéis a qué me refiero cuando lo hagáis.

Pero a pesar de todo ello, como comentaba al principio el libro no está exento de atraparnos. Reconozco que no va a estar entre mi lista de favoritos, pero no he podido soltarlo hasta que ha pasado por mis ojos el punto final. Si no sois aprensivos y os gusta leer cosas novedosas, definitivamente os recomiendo que probéis este título. Pero por favor, no os olvidéis de contarme qué os ha parecido.

¡Muchas gracias a tod@s y feliz lectura!

Lo mejor. Es un libro que atrapa y es difícil soltar.

Lo peor. El protagonista y las historias que lo rodean son horribles; el sufrimiento extremo de muchos personajes; la repetición de muchas escenas que podrían omitirse sin perjudicar el sentido de la obra.

Dónde leerlo. Es un libro muy largo que puede hacer que los viajes sean más cortos. Recomiendo aprovechar esos momentos.

Libroterapia. Historia de un canalla es muy recomendable para aprender a valorar y apreciar lo que tenemos.

Sinopsis (Fuente Casa del Libro)

Soy un canalla y no me arrepiento de serlo. Un audaz cambio de registro, en el que Julia Navarro disecciona la ambición, la codicia y el egoísmo del ser humano. Sin duda, su novela más psicológica. Soy un canalla y no me arrepiento de serlo. He mentido, engañado y manipulado a mi antojo sin que me importa ran las consecuencias. He destruido sueños y reputaciones, he traicionado a los que me han sido leales, he provocado dolor a aquellos que quisieron ayudarme. He jugado con las esperanzas de quienes pensaron que podrían cambiar lo que soy. Sé lo que hice y siempre supe lo que debí hacer. Esta es la historia de un canalla. La mía. Thomas Spencer sabe cómo conseguir todo lo que desea. Una salud delicada es el precio que ha tenido que pagar por su estilo de vida, pero no se lamenta por ello. Sin embargo, desde su último episodio cardíaco, una sensación extraña se ha apoderado de él y en la soledad de su lujoso apartamento de Brooklyn, se suceden las noche…

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