Qué bien sienta salir de la zona de confort de vez en cuando y descubrir otras realidades… ¡Qué enriquecedor es viajar, ver y conocer! Eso mismo estaba pensando yo el otro día, cuando llegó a mis manos Memorias de mi pasaporte, una colección de cuentos que vino a dar respuesta a esta inquietud mía de salir de lo habitual. Y no solamente porque precisamente se trate de relatos breves que muestran la experiencia del viaje, sino porque me ha permitido “escapar” durante un rato de mi costumbre de novelas.

Esta pequeña obra es producto de la imaginación y la pluma de Óscar Klassen, que nos va presentando diferentes historias protagonizadas por distintos personajes y en situaciones muy diversas. Una composición muy original y un estilo, por cierto, muy artístico de narrar situaciones más o menos cotidianas.

Artístico porque la maestría que exhibe Klassen en el manejo del diccionario es manifiesta: las descripciones que se adivinan son muy específicas y con gran detalle, pero al mismo tiempo se presentan lo suficientemente amplias para que cada uno de nosotros imagine, deduzca o evoque un lugar, una persona o una historia conforme a la libre interpretación de nuestra mente. ¿Estamos en México? ¿Estamos en Brasil? ¿Somos un directivo que se ha cansado de su vida o quizás un aventurero incansable que se encontraba atrapado en la rutina? ¿Estamos leyendo sobre una mujer o la narración nos habla de una ciudad?

Es artístico también porque, aunque se trate de prosa, se aprecia mucha poesía entre sus líneas. “Llevaba una boina de un azul muy oscuro y una bufanda que le hacía juego, el cabello recogido y el cuello acentuado por un collar de plata con una insignia, que se perdía por el callejón de un escote que pedía a gritos ser llamado elegante y no obsceno”. Nunca jamás se me hubiera ocurrido una mejor manera de descubrir la figura de una mujer.

Y artística es la manera en que ha titulado y estructurado cada uno de los relatos, que bien pueden comprenderse como un todo, un conjunto de historias con un protagonista común que cuenta sus vivencias.

El cuento final merece un aparte. Aunque es mejor que lo descubráis por vosotros mismos, lo único que puedo decir es que es DIFERENTE; con mayúsculas. Reconozco que lo he tenido que leer un par de veces para hacer una idea en mi cabeza de lo que pasa, pero sólo diré que escritor y protagonista se funden y se confunden. Y que conste que me encanta que, justo esta reseña, termine despertando en vosotros la misma incertidumbre que genera el libro en su conclusión.

Como siempre en estos casos, agradecer enormemente al autor que me haya permitido descubrir este pequeño tesoro. ¡Muchas gracias por sacarme de mi zona de confort!

 

Lo mejor. Relatos breves muy entretenidos que se leen en un ratito.

Lo peor. El final, desconcertante e impactante a partes iguales, es posible que no guste a todo el mundo. Sorprender, sorprenderá a todos.

Dónde leerlo. En cualquier momento, en cualquier lugar. Ideal para hacerle hueco en un momento de descanso entre tareas.

Libroterapia. Este libro nos ayudará a descubrir que lo nuevo y lo desconocido no tiene por qué dar miedo, sino que es una oportunidad magnífica para aprender y mejorar. Nos ayudará también a apreciar todo lo que tenemos y lo que nos rodea.

 

Sinopsis (Fuente Editorial Dreamers)

Con esta colección de cuentos, el autor nos presenta diferentes historias narradas por personajes que, pese a que son personas comunes, sus vivencias reflejan situaciones cotidianas que día a día nos aquejan; situaciones familiares, personales o románticas que hemos tenido la oportunidad de experimentar en carne propia, o que experimentaremos a través de las lineas de esta obra.

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