19 de marzo, Día del Padre en España y una ocasión inmejorable para hacerle al mío el homenaje que merece con unas líneas. 

Gran parte de mi afición a la lectura y la escritura, si no toda, se la debo a mi familia. Porque siempre me han inculcado la importancia de leer cosas diferentes, de descubrir otros mundos por mí misma y de pensar y creer libremente lo que mi mente me dice sin dejarme influir por terceras personas u opiniones.

Desde pequeñita he ido con libros y cuentos a todas partes, siempre han sido mi mejor compañero de viaje y de sofá y mis padres siempre estaban detrás para preguntar si me llevaba éste o si me cogían aquel otro. Ahora también me piden consejo, y me encanta que sea así.

Centrándome en mi padre, siempre recordaré aquellas tardes que pasaba enteras con mi hermana y conmigo haciendo caligrafía con Rubio y aprendiendo a leer con Micho y sus hermanos. Una felicitación suya era mi ánimo y mi impulso para seguir aprendiendo, y nunca olvidaré aquella sonrisa de satisfacción que se dibujó en sus labios cuando, con algo de malicia, me pidió que leyera la palabra “Enrique” y yo lo hice bien, pronunciando la “r” como si fuera “rr” porque iba detrás de la “n”.

Los años han ido pasando y él siempre está ahí, apoyándome e inculcándome las ganas de seguir siempre hacia adelante; creyendo en mí y haciendo que yo misma crea en mí. 

Por eso este blog también es parte de él, de mi familia entera. Gracias por leerme, por divulgarlo y por esperar con ansia mi siguiente post. Y gracias, papá, por dejarme aprender a leer contigo y hacerme crecer a tu lado, al de mamá y al de “la Chiqui”

¡Feliz Día del Padre a tod@s! ¿Cómo y con quién aprendisteis vosotr@s a leer? Aprovechad para buscar lecturas hoy dedicadas a ellos y ¡contadme vuestras sugerencias!

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